Inicio

Organiza la autoorganización 11 comentarios

Ayer recogí ideas. Es lo mejor de compartir tiempo y espacio: sacas tu capazo a pasear y los hongos saltan a él. Ni siquiera hay que hacer el esfuerzo de agachar a recogerlos. Sólo hay que desplegar orejas y escuchar. Escuchar, por cierto, gran palabra. Se la escuché, recursivamente hablando, a Felipe.

Acabo de leer el post de Rubén sobre la sesión de ayer: Cuando casi todo son preguntas. Creo que hay una expectativa sobrevolando nuestro encuentro: ser más de lo que somos. Claro, es humano: ser más y cambiar el mundo. Claro que la dimensión inhumana del mundo lo hace difícil. Las pequeñas dinámicas son más manejables y cercanas. Allí las cosas no es que puedan suceder, es que suceden. Small is beautiful. Gracias, Carina. Quizá es que no quiero ser más.

Pero pisamos el acelerador y no queda sino llegar a toda velocidad a la paradoja. Es una curva permanente que no da paso a ninguna recta. Es un giro continuo donde no hay horizonte más allá de seguir girando. En el imposible de los posibles, surge la necesidad de organizar la autoorganización. Tensión y logros, hay que conquistar la cima de la libertad de forma organizada, hay que darle un buena tunda al sistema a base de sistematizar nuestra autoorganización. Se van a enterar.

Pero en modo storytelling, ficción y realidad caminan de la mano. Plan B que es plan A. No hay escapatoria. Somos el sistema que se recrea en forma de twitts. Somos punta de lanza que queremos llegar por la vía rápida. Perseguimos los fantasmas de la hiperproductividad, que diría María ptqk. Estamos atrapadas en la lógica del premio y el castigo. Imposible aislarse porque recibes castigo.

Los microbios tienen que aceptar la sobreexposición. Si no dejan traza de su actividad, mueren. Sólo narrando su existencia sobreviven. Pero es una narración que mezcla ficción y realidad. En breve continúa la dosis paradójica de buscar lo que no tenemos y nunca tendremos. Porque cuando lo tengamos habrá que destruirlo.

Socializa este artículo
  1. Twitter
  2. del.icio.us
  3. Facebook
  4. LinkedIn
  5. Print
  6. email
  7. Google Bookmarks
  8. Netvibes
  9. Ping.fm
  10. FriendFeed
  11. Meneame
  12. Bitacoras.com
  13. Technorati

Sesión microbiótica en ZEMOS98, uno 1 comentario

Ronda inicial de presentaciones en el trabajo microbiótico en curso aquí al lado del Guadalquivir. Festival ZEMOS98 en marcha. Recojo algunas ideas iniciales, con libre interpretación por mi parte, que para eso soy dueño del blog que lees ;-)

  • Tensión entre la hiperproductividad de este mundo que habitamos y lo que vendrá después de esta semana de ¿trabajo?
  • Las dinámicas de lo pequeño como forma de disfrutar de lo que somos y hacemos.
  • Ser generosas con nosotras mismas, como personas que podemos contribuir al impulso de dinámicas diferentes y, de paso, conocernos mejor.
  • Cómo dejar de ser empresa, cómo ser otra cosa, cómo organizarnos en lo diminuto con capacidad de seguir siéndolo y ser ¿eficientes?
  • Cómo abandonar la trinchera individual y pasar a la acción colectiva. ¿Tiene sentido?
  • Cómo desarrollar la acción subversiva política para que este lugar denominado Internet sea siendo un territorio cálido que habitar y en el que construir colectivamente.
  • El azar como elemento para impulsar las dinámicas de lo pequeño. La casualidad, el que las cosas suceden porque tienen que suceder, porque no queda más remedio que sucedan cuando se dan las circunstancias adecuadas.
  • Colaboración, colaboracionismo, anonimato, ¿relación es colaboración?: cinco días en los que se produce un libro. Curioso: http://en.flossmanuals.net/CollaborativeFutures

Seguimos infectados con un extraño virus de la imaginación, espero. Paso a modo paradójico off.

Socializa este artículo
  1. Twitter
  2. del.icio.us
  3. Facebook
  4. LinkedIn
  5. Print
  6. email
  7. Google Bookmarks
  8. Netvibes
  9. Ping.fm
  10. FriendFeed
  11. Meneame
  12. Bitacoras.com
  13. Technorati

¿Por qué insisto tanto en lo pequeño? 14 comentarios

Creo firmemente en que hay una dimensión humana de las cosas. Tiene que ver con mi racionalidad, ya lo sé. Es esa necesidad de comprender, de abarcar, de sentir que lo entiendo. También de minimizar la amenaza que llega de la multitud. Sí, más de tres son multitud. Puede ser que tenga que ver con quién soy y cómo me entiendo y cómo comprendo lo que me rodea. A lo mejor no debería concluir nada de ello. Sin más, creo que soy yo. Puede que no aplique a ninguna otra persona.

Necesito una dimensión manejable. La más cómoda y la que me aporta más posibilidades es la del ser humano que somos. Único. Pero resulta que vamos a ser como los teléfonos móviles: si lo sólo hay uno no puedes usarlo para lo que se concibió: establecer comunicaciones. Así que cuando eres una persona y sólo una, eres ser social. Desde esta perspectiva no hay vuelta atrás: al ser tú no te cabe sino conectarte con el mundo.

O sea, que hay dos elementos básicos: quienes somos como personas únicas y nuestra necesidad de conectarnos. Luego vienen las dimensiones de la conexión. Y ahí lo paso mal; tengo miedo. Porque parece que el mundo se mueve a grandes impulsos, de grandes masas que hacen evoluciones o revoluciones. Porque lo habitual son las grandes ingenierías del alma humana. Unidos en el destino cambiaremos el mundo. Pues va a ser que no.

En el fondo estamos buscando química personal. Y si es auténtica no puede galopar a lomos de gigantes y de multitudes. La química muestra muchas limitaciones en los grandes espacios. Química que es alquimia, que se oculta a la razón y juega en territorio caprichoso. De repente y porque sí. Mierda de explicaciones, pero las cosas son como son. Y en esos lugares repletos de alquimia sucede lo que no puede acontecer en el país de la grandeza. Nuestra intimidad se recrea y socializa. Es poder explosivo que reniega de lo centrífugo para recrearse en lo centrípeto. Contradicciones que nos alimentan cada día.

Reivindico la cobardía y el miedo. ¿Qué hago escribiendo en lo que se llama un medio social? Exploto mis paradojas, no puede haber otra explicación.

Creo que recreando lo diminuto podemos romper sus límites. Pero no nos engañemos. La ruptura con lo diminuto provoca más diminutos. Quizá heterogeneidad, pero la escala vuelve a empequeñecer con cada implosión. Romper para crecer es la forma en que no crecer. Peter Pan for ever. Podemos desarrollarnos sin crecer. La alquimia es nuestra baza. Nunca lo van a entender. Por más analistas que coloquen en la sala de operaciones. No pueden diseccionar la alquimia, no hay herramientas, no hay lógica.

Un espacio íntimo es un lugar donde dos o tres personas se olvidan de quienes son. Dejan su rastro pero se pierde el sentido. Son porque están mientras el juego de construir se recrea una y otra vez. Iteración de conexiones que revienta cualquier análisis. Es, sin más, una forma de hacer frente a una sociedad que se agiganta cabalgando en el progreso desbocado.

————-

La foto en Flickr es de ndanger.

Socializa este artículo
  1. Twitter
  2. del.icio.us
  3. Facebook
  4. LinkedIn
  5. Print
  6. email
  7. Google Bookmarks
  8. Netvibes
  9. Ping.fm
  10. FriendFeed
  11. Meneame
  12. Bitacoras.com
  13. Technorati

Horizonte 1 comentario

Azul intenso como el frío. De parte a parte del cerebro, taladra el hueco que separa mis oídos. Recio. Lleno de un intenso vacío, hueco de plenitud. Azul serio, azul.

La carretera se pierde sepultada en una recta infinita. El horizonte se escapa a cada paso. Avanzas para volver al principio. Allá enfrente el azul es perenne, hagas lo que hagas.

Cada mañana renace y todo se inunda de luz. Es una estridencia autocontenida mientras el horizonte juega a enfriarlo todo, imantado como está, allá en el suelo. Un intenso frío azul.

Mientras, arriba en el cielo, un pájaro vuela. Ajeno a la esclavitud del suelo.

———–

La foto en Flickr es de angel de olavide.

Socializa este artículo
  1. Twitter
  2. del.icio.us
  3. Facebook
  4. LinkedIn
  5. Print
  6. email
  7. Google Bookmarks
  8. Netvibes
  9. Ping.fm
  10. FriendFeed
  11. Meneame
  12. Bitacoras.com
  13. Technorati

ZEMOS98, MONDRAGON y las cooperativas pequeñas 13 comentarios

Hace algo más de un año tuve la oportunidad de colaborar con Elkarlan en una reflexión estratégica acerca de la promoción de cooperativas. En nuestro caso, por esta zona del sur de Islandia, se trata de un modelo arraigado y tradicionalmente considerado de “éxito”. Los números de MONDRAGON son espectaculares: cerca de 100.000 personas son muchas personas. También he estado colaborando desde finales de 2008 y durante buena parte de 2009 con los servicios centrales de MONDRAGON en otra reflexión acerca de las oportunidades que presenta la web social para su modelo de gestión. Ambos proyectos han tenido un eje común: se ha hablado de emprendizaje.

Por otra parte, MONDRAGON y su modelo de gestión han sido referenciados en tiempos recientes como ejemplo desde perspectivas tan diferentes como estas:

Además, 2012 será el año internacional de las cooperativas, según resolución 64/136 del pasado 18 de diciembre.

¿Éxito? ¿Quién se atreve a negarlo? ¿Crisis? ¿Quién se atreve a negarla? ¿Crisis del modelo? De esto trata este artículo, que avanza algunas cosas más de las que ya he escrito en anteriores ocasiones. Entre ellas la más directa en ¿Mondragón en crisis?, publicado hace ahora algo más de un año.

Mi punto de partida no está en MONDRAGON sino en el primer mundo de este planeta que compartimos. Creo que hace ya tiempo que el capitalismo industrial dejó paso al capitalismo emocional y cultural. Aquellos valores de la producción masiva y la posesión de bienes para disfrutar de calidad de vida han quedado atrás. Esta es la era del juego, de la “experiencia de usuario”, de una realización personal que se funde con la diversión y el ocio. Estamos en la era del capitalismo funky. Y ahí las reglas son otras.

El cooperativismo ha sido y va a seguir siendo competitivo, pero antes lo tenía más fácil. La vinculación con el entorno geográfico cercano, el sacrificio, el trabajo, el esfuerzo, el compromiso; todo eso eran lo que servía para cimentar sus ventajas competitivas. Eran modelos construidos sobre un plus de motivación. Porque era la motivación, en buena parte, de los socios fundadores (entonces no se hablaba de socias fundadoras).

Pero el cooperativismo se hizo paradójicamente competitivo y fue perdiendo la referencia de lo inmediato. Porque la competitividad tenía que ver con estar el mundo. No porque fuera vocacional sino porque era “lo que había que hacer”. Con unos valores y principios cooperativos tan arraigados, el aterrizaje en otras zonas del planeta no podía ser sino complicado. Porque no estaba en los genes, no era objeto de gozo y de disfrute. Estar lejos de casa era y es, en la mayoría de los casos, un daño colateral de querer ser competitivo. Se hace por obligación, como sacrificio porque “la cooperativa nos lo pide”. Se generan personas expatriadas.

Las cooperativas son empresas fiscalmente protegidas. Tienen que representar, por necesidad, una alternativa al modelo imperante. Pero las cooperativas navegan en el mercado, un lugar donde el cliente es el rey y a la vez un tirano explotador. En ese mercado se hace, insisto, lo que se tiene que hacer: competir.

Pero en el siglo XXI la economía se ha vuelto más líquida. Los mercados que crecen son los que tienen que ver con intangibles, con cultura, con servicios, con experiencias de usuario. ¿Y dónde están las cooperativas de MONDRAGON? ¿Dónde están en software, en el entretenimiento, en la alegría, en la diversión?, ¿dónde están en desvergüenza y en osadía?, ¿dónde sintonizan con los estilos de vida de la generación que no ha conocido un mundo sin Internet?, ¿cómo asimila MONDRAGON el modelo LEINN, la utopía del cooperativismo líquido del siglo XXI?

Yo he trabajado doce años en cooperativas de MONDRAGON, seis en LKS y seis en Maier. Dos empresas muy diferentes. La primera fue una especie de bautismo donde comprobé allá a principios de los 90 la turbulencia de las relaciones personales y la competitividad interna; nada que no ocurra en otras organizaciones, por cierto. La segunda fue un lugar donde no creo que aporté lo suficiente, por muy diversas razones. Quizá -a toro pasado es fácil leer- porque no era la persona adecuada. En Maier conocí tres directores generales en seis años y un período convulso. Pero sí que vi allí capacidad de sacrificio, calidad y mejora continua. Eso sí, con la referencia de producto, producto y producto. Y el cliente, un cabrón, con muy honrosas excepciones. Después salí y son ya otros siete años que llevo colaborando con Eteo, la facultad de empresariales de Mondragon Unibertsitatea. ¿Qué echo en falta en estos 17 años de colaboración con MONDRAGON? Alegría.

En la última reflexión estratégica de nuestra universidad se usó el término effortjoyment. Pero no, no cala. Lo escribimos, pero quedó en el papel. Las viejas glorias siguen aferradas al esfuerzo y el compromiso, al sacrificio y a las cosas bien hechas, a la calidad del producto, a lo que se ve y se toca, al PDCA, al plan estratégico y al plan de gestión. Son valores respetables, dignos y que han generado un modelo de éxito. Y llega lo difícil: tener éxito con otro modelo.

Las cooperativas de MONDRAGON han crecido. En Maier éramos 2.000 personas. En Eroski son unas 40.000. Mis primeras prácticas remuneradas fueron en Elorrio, en su sede central, en el año 1988. Supongo que todos entonces conocían a Constan Dacosta y a su equipo. Gente como tú, ahí al lado. Luego, cuando las empresas crecen, “conocer” a la gente se vuelve imposible, porque Dunbar es realmente un jefe inflexible.

En octubre de 2008 se introdujo una modificación en la ley de cooperativas del País Vasco por la que se abría la posibilidad de que dos personas (no tres, como antes) constituyeran una cooperativa. En Madrid, los indianos se constituyen en grupo cooperativo y se autolimitan para no crecer. El decrecimiento comienza a hacerse un hueco. Creo que en lo pequeño sigue estando la esperanza de sentirse a gusto y comprometida con el trabajo que llevas a cabo. Y una cooperativa quizá aportar un añadido al sentido de lo pequeño.

Por cierto, que esta semana que viene estaré en la duodécima edición del Festival ZEMOS98. ¿El tema? Léelo y comprende sintonías.

Somos obstinadamente pequeños. Admitámoslo, somos microbios. Y a pesar de ser eso, seres microscópicos invisibles, nos obsesionamos con crecer. Somos individuos minúsculos jugando a interaccionar con otras formas de vida de diferentes tamaños y tratamos de establecer cadenas, de crear redes de pares o redistribuirnos por afinidad, familiaridad o simple azar. Somos eso, seres vivos diminutos con memoria. Pequeñas células sociales que comparten saberes. Microorganismos que se perpetúan, con sus virtudes y defectos, a través del tiempo, el espacio y en continua representación.

Hemos mutado. Hemos mentido. Hemos procreado. Hemos repetido. Hemos llorado y seguimos riendo. Como también hemos pensado.Y hemos producido cibercultura. Un cambio tecnosocial ligado a transformaciones en la sensibilidad, la ritualidad, las relaciones sociales, las instituciones y las organizaciones políticas. Ya nunca sentiremos, oiremos, oleremos, tocaremos y veremos de la misma manera. Si la educación puede suceder en cualquier momento y en cualquier lugar, entonces cada día practicas una pedagogía de contacto. Si aprender es una experiencia expandida, entonces la vida cotidiana es la escuela del siempre sin fin. Si la ciudad es una constante performance social y cultural, entonces todos somos actores y esto es teatro descomprimido. Si secuencias tu vida y la narras, compartes y remezclas a través de imágenes, sonidos y textos, entonces tú también lo eres : un ser vivo diminuto que se confiesa diariamente, que comparte su microhistoria, que aprende comunicándose y contándose. Un microbio de identidad múltiple e invisible.

Queremos conversar sobre los pequeños grandes cuentos. Como aquél del potaje. O el de esa esquina. O el de un tocadiscos abandonado, reencontrado a su suerte por un viejo DJ, padre de una joven soprano, que es amiga de un rapero de pueblo, que está enamorado de los sms de una poetisa treintañera, que escribe para olvidar y que escucha una canción en bucle, donde se hablan de las ecuaciones diminutas, de las cuentas de la vieja y de los rincones irreductibles, oída alguna vez por amigas que comparten secretos de balcón, que saben la historia de la cafetera robada por el vecino rico, el que esconde el libro sobre la sexualidad de las moscas, donde alguien escribió sobre cabezas pensantes y dubitativas, sobre escombros que no recuerdan cuando nacieron, que está al lado de una máquina dedicada a los que rehacen, los que formulan y reformulan, los del del interfaz y el avatar, los facilitadores, los aduladores y los conectores, los redentores persistentes, los quijotes urbanos, las maestras de todo y nada. Esta es una historia de nosecuando, escrita por quién sabe y leída en nosedónde.

Bienvenidas pequeñas personas, persistentes micro-usuarias del 12 Festival Internacional ZEMOS98, dedicado este año a vosotras : “Microbios, seres vivos diminutos.”

———

La imagen en Flickr es de bies.

Socializa este artículo
  1. Twitter
  2. del.icio.us
  3. Facebook
  4. LinkedIn
  5. Print
  6. email
  7. Google Bookmarks
  8. Netvibes
  9. Ping.fm
  10. FriendFeed
  11. Meneame
  12. Bitacoras.com
  13. Technorati

Banca, ética y cooperativismo 11 comentarios

En el último número de Empresa y Trabajo, el periódico bimensual editado por la Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado (COCETA) se incluye un pequeño dossier sobre La financiación alternativa. Me ha parecido interesante y útil. Incluyen una comparativa entre cuatro entidades, que comparto aquí con un simple copia/pega. Se trata de: Coop57, Fiare, Caja Laboral y Triodos Bank.

COOP57

  • No tiene ánimo de lucro.
  • Funciona internamente como cooperativa.
  • Sólo financia economía social.
  • Tiene su dinero en la Banca Popolare italiana (banca ética) y en Caja Laboral.
  • No invierte en bolsa.
  • La banca funciona mayoritariamente por Internet.
  • No está avalado por el Banco Central.

FIARE

  • No tiene ánimo de lucro.
  • Funciona internamente como cooperativa de crédito.
  • Sólo financia economía social.
  • Tiene su dinero en la Banca Popolare Italiana (banca ética), a través de una cuenta en Caja Laboral (hasta que se oficialice en España la cooperativa Banca Ética Europea que están impulsando).
  • No invierte en bolsa.
  • La banca es mayoritariamente por Internet.
  • Está avalado por el Banco Central Italiano.

CAJA LABORAL

  • No se considera banca ética.
  • A diferencia de otras cajas, funciona internamente como cooperativa de trabajo.
  • Financia todo tipo de proyectos siempre que sean rentables.
  • Apoya especialmente proyectos del País Vasco, por un convenio con el Gobierno.
  • Impulsa empresas cooperativas dentro del Grupo Mondragón (no las financia, sino que se hace socia).
  • Invierte en bolsa.
  • La banca funciona como cualquier otra.

TRIODOS BANK

  • No es una empresa sin ánimo de lucro aunque se define como una banca “con valores”.
  • Funciona internamente con un sistema de votos que garantiza la esencia de valores de sostenibilidad de sus creadores.
  • El banco sólo financia bajo criterios de sostenibilidad.
  • El banco no invierte en bolsa, pero la empresa Triodos Bank (que está por encima del banco) tiene una unidad de negocio externa al balance del banco, Triodos Investment Management, que gestiona fondos de inversión que invierten, entre otros, en empresas que cotizan en Bolsa y que ofrecen productos y servicios sostenibles.
  • Está avalado por el Banco de España.

Y contado todo eso, por cierto, cualquiera puede colocar su dinero en banca ética. Si te interesa la revista completa en pdf, la tienes descargable desde este enlace.

Socializa este artículo
  1. Twitter
  2. del.icio.us
  3. Facebook
  4. LinkedIn
  5. Print
  6. email
  7. Google Bookmarks
  8. Netvibes
  9. Ping.fm
  10. FriendFeed
  11. Meneame
  12. Bitacoras.com
  13. Technorati

Ánimo, Edu 7 comentarios

Actualización.- Como ya he metido la pata varias veces, lo repito alto y claro: la defensa de la tesis será a las 12:00 allá en Canarias. O sea, a las 13:00 aquí en la península.

No todos los días alguien decide que la defensa de su tesis doctoral se pueda seguir vía streaming. Claro que no todos los días alguien está presentando una tesis como que la que Edu William ha desarrollado: Ecosistema del turismo red: Modelo de la Abundancia e Innovación en las Islas Canarias. A mí, lo reconozco, me da mucha envidia lo que Edu va a hacer. En dos palabras: in presionante. Apunta día y hora: será en la Universidad  de Las Palmas de Gran Canaria mañana día 12 de marzo a las 13:00 (hora peninsular), 12:00 allá en el archipiélago. El enlace que activarán algo antes de esa hora para seguir vía streaming la defensa de la tesis: http://eduwilliam.ulpgc.es/

Ya desde aquí digo que el planteamiento de Tourism Revolution Ecosystem (TRE) que Alf, Johana, Maribel, Bernat, Juan, Paula y el propio Edu han puesto en marcha suena fresco, diferente y que merece atención. La tesis doctoral de Edu supongo que es un hito que también puede integrarse en la corriente TRE. El sistema sigue fluyendo y de vez en cuando ciertos hechos cobran relevancia y merecen especial atención. Poco a poco voy guardando ideas porque la producción de contenido vía blog de quienes andan alrededor del proyecto TRE es muy considerable. Hay que leer, digerir y ya tendremos tiempo de conversar. Suave suave.

Aprovecho también para comentar que como quiera que tenemos en curso una investigación sobre economía abierta con la EOI, el caso del Cluster de Turismo de Canarias y la iniciativa Tourism Revolution Ecosystem serán dos de las que entran en el saco. Me encantará saber más de estos nuevos modelos de gestión.

Volviendo al trabajo de Edu, no cabe sino quitarse el sombrero. Él ha manejado desde el principio ingredientes diferentes para actualizar el enfoque de gestión de la actividad turística. En su día tuve el placer de poder participar allí en una sesión de puesta en marcha del Cluster de Turismo, junto a Juan Freire (quien por cierto está en el tribunal de la tesis) y el propio Edu. Traté de aportar mi punto de vista, que en buena parte es el que estamos investigando y desarrollando hoy a través de nuestro modelo de empresa abierta.

Así que no me extiendo más. Este un post de agradecimiento al trabajo que Edu y otra gente que se mueve en su círculo están llevando adelante. Da gusto encontrar sintonía allá 3.000 kms más abajo de esta zona del Sur de Islandia. Ánimo, Edu.

Socializa este artículo
  1. Twitter
  2. del.icio.us
  3. Facebook
  4. LinkedIn
  5. Print
  6. email
  7. Google Bookmarks
  8. Netvibes
  9. Ping.fm
  10. FriendFeed
  11. Meneame
  12. Bitacoras.com
  13. Technorati

Las personas ya no son “de” las organizaciones 24 comentarios

Ayer estuve un rato con alumnas/os de una mención de MBA relacionada con la gestión de entidades deportivas que se suele venir impartiendo en los últimos cursos en Mondragon Unibertsitatea. Tenía que ver mi intervención con la gestión de las personas (si es que la palabra”gestión” tiene sentido en este caso) en las organizaciones. O sea, que estuvimos compartiendo conversación sobre ese binomio persona/organización que parece haberse complicado sobremanera en los últimos tiempos.

Ya he escrito aquí mis argumentos sobre por qué la empresa ha dejado de ser eje vertebrador de nuestras vidas (y, si acaso, puede serlo más nuestra profesión). Me agarro a los argumentos del artesano Richard Sennett para ello. De todas formas, algo que voy constatando con diversos grupos de alumnas/os es que cuando le pides a la gente que seleccione una preposición para conectar a la persona y a la organización, tomando la primera como referencia, nadie acaba eligiendo la preposición “de”.

El ejercicio que planteo (ya lo comenté en otro post hace tiempo) busca reflexionar sobre la relación que se establece entre persona y organización y viceversa. Para ello pido que se elijan tres preposiciones en cada caso (persona-organización y luego organización-persona). Esto nos da pie a discutir la complejidad de este tipo de relación en la sociedad actual.

El caso es que la preposición “de” implica pertenencia, conexión íntima, cierto sentido identitario. Y, claro, la gente no elige esa preposición para unir persona y organización. Las personas no son “de” las empresas. A no ser que se adentren en territorios que las alejan de los objetivos “materiales” y las acerquen a lugares donde hay sentido del propósito (a ello tengo dedicada una etiqueta de este blog, por cierto). ¿Quizá ahí puede haber terreno para esta preposición?

Claro que si consigues que las personas que trabajan contigo digan que son “de” tu empresa a lo mejor estás descubriendo el santo grial del compromiso. ¿O quizá es un objetivo imposible de alcanzar en el panorama actual, con unos estilos de vida que priman el individualismo, aunque este sea en red? En fin, que en lo que a mí respecta sólo constato que las personas no eligen la preposición “de”. Sin más, comparto esto que me está sucediendo, día sí y día también.

Socializa este artículo
  1. Twitter
  2. del.icio.us
  3. Facebook
  4. LinkedIn
  5. Print
  6. email
  7. Google Bookmarks
  8. Netvibes
  9. Ping.fm
  10. FriendFeed
  11. Meneame
  12. Bitacoras.com
  13. Technorati

Dime cuánto ganas o por qué murió el liderazgo 39 comentarios

Cada vez creo menos en las habituales monsergas del liderazgo en las organizaciones. Ya hace mucho tiempo que quise enterrarlo, pero como soy minoría acabo arrinconado. Me dejan protestar y pasan página. No podía ser de otra manera. Total, porque yo lo diga no pasa nada. Es un susedido sin apenas importancia.

Liderazgo compartido y redarquía es un estupendo artículo de Marta Romo. No se puede no estar de acuerdo. Asier Gallastegi nos dejó otro buen número de interesantes apuntes en Liderazgo: ideas 1, ideas 2, ideas 3. Y no digamos toda la movida realmente interesante que se mueve alrededor del Consorcio de Inteligencia Emocional donde, por cierto, Iñaki Pérez Herreros sé que anda muy activo, incluso apostillando que hay empresas que creen en las personas. Pues gracias por las aportaciones. Sé que se hacen desde la práctica profesional. El problema es mío, que me he echado al monte. La sociedad avanza y mientras la crisis agranda aún más la brecha salarial entre hombres y mujeres.  Ah, perdón, que este no era el tema.

El caso es que es lógico que existan diferencias retributivas en una organización. ¿Cómo va a ganar lo mismo esa chica de la cadena de montaje o el tipo de la flejadora que esas otras hordas cualificadas que habitan oficinas y despachos? El mundo retributivo se divide en franjas, en bandas: de esta cifra a esta otra. Las diferencias van con el sistema. Por formación requerida en el acceso o por responsabilidades asignadas, tú ganarás esto y tú esto otro. ¿Cuántos niveles? Pues esto es uno de los misterios de la cristiandad. Pocos o muchos niveles, el caso es que las diferencias ahí están, capeando cuantos temporales arrecian.

Pero luego llega el discurso de Fuenteovejuna: todos a una. Liderazgo compartido, trabajo en equipo, delegación de responsabilidades, compromiso con los objetivos, participación en el origen, inteligencia colectiva. Sí, pero tú en el nivel 2 y yo en el 6. Ya, cada cual según sus posibilidades. Ah, claro, me pides un acto de fe. Tengo que comprometerme. Vale, vale, ya entiendo.

¿Liderazgo? Palabra extraña para la gente de a pie. Normalmente suele asociarse a Hitler, al caudillo, a los héroes de la guerra, a los grandes hombres (líder aplica masculinidad: por cojones, quiero decir). Sí, liderazgo no es palabra corriente que se use en el día a día. Hoy, sin embargo, forma parte de nuestro discurso, de los elementos necesarios para construir el capitalismo emocional. Frente al “libérate, libérate” que aquí en Bilbao cantaba la Otxoa, ahora el estribillo ha mudado a “lidérate, lidérate”. Sí, necesitamos mujeres y hombres con todos sus sentidos, con su inteligencia emocional, con sus plenas facultades desplegadas en la misma dirección que este gran proyecto llamado empresa.

¿Cuánto ganas? Ah, ya. Si fuera mucho serías líder oficial. Nada de jefe. Eso ya no vende. Ahora tu ascenso hacia la cúspide pasa por raciones de liderazgo compradas con cada promoción. Allá arriba se llega por sobredosis de cursos sobre personas. Y aunque haya muchos profesionales Up in the Air, el caso es que tú llegas arriba como líder, como macho cabrío que tiene que tirar del rebaño. Para eso te pagan, cabrón.

Así que pudiera ser que seas líder porque ganas mucha pasta. Enhorabuena. El mundo a tus pies. Bueno, el mundo excepto la gente que trabaja contigo. Esa diferencia salarial te hunde en el imposible. Nueve de cada diez veces vas a ser el jefe cabrón. Para eso te pagan, compañero. Ánimo. Dime cuánto ganas y te diré por qué no puedes ser líder. O sí, quizá estés de suerte y no ganes tanto ;-)

————

La imagen es de http://www.lumaxart.com/

Socializa este artículo
  1. Twitter
  2. del.icio.us
  3. Facebook
  4. LinkedIn
  5. Print
  6. email
  7. Google Bookmarks
  8. Netvibes
  9. Ping.fm
  10. FriendFeed
  11. Meneame
  12. Bitacoras.com
  13. Technorati

Día de la mujer trabajadora 9 comentarios

No soy muy amigo de recordatorios de días “oficiales”, pero uno que me parece especialmente importante es el Día Internacional de la Mujer. Hace unos días se pusieron en contacto conmigo gente de FECOMA para que les echara un cable en la difusión un manifiesto que han elaborado: Un gesto por la igualdad. Al margen de quiénes estén concretamente detrás de estos movimientos, el objetivo merece un empujoncito. Hasta donde pueda, aquí va el mío.

Si quieres tu cara en el cartel apoyando esta reivindicación, pásate por aquí.

Socializa este artículo
  1. Twitter
  2. del.icio.us
  3. Facebook
  4. LinkedIn
  5. Print
  6. email
  7. Google Bookmarks
  8. Netvibes
  9. Ping.fm
  10. FriendFeed
  11. Meneame
  12. Bitacoras.com
  13. Technorati
Subir / Suscribirse a las nuevas entradas (RSS)